Los resultados de la jornada 33 han convertido el empate de Osasuna frente al Rayo en un punto con sabor más que amargo. Los rojillos están ya a tiro de sus perseguidores y la próxima jornada podrían caer en puestos de descenso.
Zaragoza, Celta y Depor se encuentran a tan sólo 3 puntos de Osasuna con el agravante de tener el golaverage particular perdido con todos ellos. La situación podría complicarse un poquito más si cabe en caso de que el Depor saque un resultado positivo de su visita al Betis esta noche. Está claro que en esta ocasión el tópico del punto ser punto no consuela a nadie.
Y lo peor de todo esto no es la situación en sí, sino la sensación de derrotismo y negatividad que nos comienza a embriagar a todos. El equipo se muestra irregular, el calendario no acompaña y empezamos a ponernos nerviosos en el peor momento de la temporada. Tampoco hay que ser excesivamente derrotistas: el Rayo era un rival duro y en muy buena forma. El problema ha venido por los resultados de los demás.
En esta nueva coyuntura ya no vale con los partidos de casa. Hay que puntuar fuera: en Valencia, Granada (menuda final nos espera en Los Cármenes) o Madrid. Todo ello contando con derrotar a Getafe y Sevilla. Los 40 puntos podrían valer este año viendo la tabla. Si hay que buscar algo positivo, el Madrid es probable que llegue a la última jornada con la segunda plaza hecha y el Geta y Sevilla se han descolgado de las plazas europeas tras sus respectivos traspiés ante Málaga y Valladolid. Está claro que a estas alturas no es lo mismo jugar contra rivales que se juegan algo que contra los que ya tienen la tarea hecha.
No es la primera vez que nos vemos en una de éstas y esperemos que sea otra más de la que nos libramos. Tiempo habrá para el análisis y la reflexión. Ahora sólo queda seguir peleando. Como (casi) siempre…



