[pullquote]Hay días en los que es mejor no levantarse de la cama. Hoy en Mestalla lo ha demostrado Dejan Lekic.[/pullquote] El serbio jamás debió levantarse de la piltra, porque está claro que no fue su día. Leka protagonizó la triste jugada del partido al ser expulsado cuando el árbitro ya había señalado el descanso y los jugadores enfilaban el túnel de vestuarios. El imperdonable error del tanque rojillo, impropio de un jugador profesional y más típico de los patios de los colegios, fue la clave de una derrota que fue la crónica de una muerte anunciada, y puede que resulte definitivo para no conseguir el objetivo de clasificarse para jugar en europa la próxima temporada. Sabiendo además, cómo se las gastan los árbitros contra Osasuna, no tiene perdón.
Por si alguien no ha visto la jugada, los hechos han sido los siguientes: cuando finalizaba la primera parte, el guarro y provocador de Rami (lo siento pero no se puede calificar de otra manera) le dio una patada a Lekic tras una entrada por debajo del serbio. El delantero de Osasuna, que si algo no se le puede echar en cara es su falta de temperamento, se revolvió, amenazando al francés (¡gabacho tenía que ser!) con reventarle la cabeza, a lo que el franchute respondió intentando hacerle un Mou a Leka, esto es, intentar meterle el dedo en el ojo a lo que el serbio respondió con nuevas amenazas, La cosa debió quedarse ahí. Es más, si Dejan fuera un tipo inteligente, lo que debería haber hecho es pelear con más ahínco que nunca para lograr un gol, y celebrarlo en la cara del central del Valencia, por ejemplo llevándose el dedo a la boca para mandarlo callar o directamente descojonándose a gusto a un centímetro de su cara. Pero no, el tanque rojillo estaba todo picado y fue a por él justo cuando el árbitro pitó el final del primer tiempo, y ni siquiera le arreó ni nada, solamente buscó el contacto, se chocaron, y Rami montó un teatrillo que el trencilla se tragó de cabo a rabo.

Si he malgastado dos párrafos con esta jugada es porque fue la clave del partido. Con la balanza nivelada y 11 contra 11 en el campo, el partido estaba siendo igualado y con oportunidades para los dos equipos, pudiéndose haber adelantado tranquilamente Osasuna. Pero con 10, el conjunto Ché fue poco a poco ganando metros a Osasuna, para acabar totalmente volcado sobre la meta de Andrés. Aguantaron los rojos como fieras hasta el 77, minuto en el que los de la ciudad del Turia abrieron el melón, y a partir de ahí fue un chorreo, tres contras y otros tres caracoles, un castigo excesivo para los méritos de uno y otro equipo.
Nos queda la duda de saber qué hubiera ocurrido si hubiéramos jugado con once hombres durante la segunda parte, pero, por desgracia, un día más no pudo ser. Otro expulsado más, y otro partido al colchón.
No queda otra que pasar página lo antes posible y sacar como sea los tres puntos frente a la Real Sociedad el sábado en el Reyno del Sadar, para poder llegar con opciones a la última jornada.
¡Aupa Osasuna!
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Valencia 4: Guaita; Barragán, Rami, Ricardo Costa, Mathieu (Piatti, m.50); Albelda (Parejo, m.69), Tino Costa; Pablo Hernández, Jonás, Jordi Alba; Soldado (Aduriz, m.45).
Osasuna 0: Andrés; Marc Bertrán, Lolo, Roversio, Damiá (Raitala, m.45); Puñal, Nekounam; Lamah (Raoul, m.45), Raúl García, Nino (Timor, m.81); Lekic.
Árbitro: González González (castellano-leonés). Roja Lekic en el minuto 45 por entender el árbitro que había agredido a Rami. Amarillas a Damiá, Marc Betrán, Lekic, Rami, Roversio y Lolo.
Goles: 1-0 Aduriz m.77 2-0 Jonas m.83 3-0 Aduriz m.86 4-0 Jonas m.88
Fotos: marca.com