Repaso en toda regla el que nos hemos llevado en Los Cármenes. Y lo peor es que ha sido justo. Osasuna ha vuelto a ser ese equipo sin rumbo que durante toda la temporada no ha sido capaz de pasar del puesto número 14 en la clasificación. Para colmo de males, los cambios fueron otra vez para llorar, mención especial para el último, cambiar delantero por delantero en el minuto 87 palmando 2-0 es el fiel reflejo del naufragio del entrenador. Tarde y mal, señor Mendilíbar.
El planteamiento fue calamitoso. Había que ir a Granada a ganar para amarrar la permanencia, pero el equipo rojillo salió a no perder. Bueno sí, a perder tiempo. Los hados del fútbol castigaron la racanearía de unos jugadores que parecía que no sabían lo que se jugaban. La cuestión tienen aún más delito todavía tras ver que la semana pasada, los mismos jugadores (sólo un cambio en el once y por obligación, el de Oier por Puñal, sancionado), se enfrentaron al Getafe jugando como debieron hacerlo esta tarde, dándolo todo.
Nuevo fracaso de la defensa adelantada de Mendilíbar. Para que funcione, todas las líneas tienen que presionar a muerte para robar como sea el balón en campo contrario, y así tener opciones de acabar jugada. En caso contrario, el rival se encuentra con auténticas autopistas sin peaje, como ayer.
Tan sólo hubo un ratillo que parecía que Osasuna iba a reaccionar pero tan sólo fue un espejismo. Exceso de horizontalidad en el juego y nula profundidad. Y encima la mala suerte. El primer gol del partido llegó tras un balonazo en la jeta de Damiá a Armenteros, y el segundo fue tras una pena máxima cometida por Nano, que estaba en el campo porque Damiá se había lesionado.
Sólo nos queda levantar la cabeza y confiar en que el Zaragoza, y sobre todo el Dépor, lo hagan peor que nosotros, lo cual es muy complicado, la verdad. Lo segundo no está en nuestras manos, pero lo primero sí.
Desde ya tenemos que pensar y organizar el tenderete para que el ambiente vuelva a ser igual o mejor que el día del Getafe, y llevar en volandas al equipo hacia la victoria, porque está claro que solos no lo van a conseguir.
¡Aupa Osasuna!
Granada: Roberto; Nyom, Mainz, Diakhaté, Siqueira; Mikel Rico, Recio; Brahimi (Juanma Ortiz, m.82), Aranda (Ighalo, m.63), Nolito; El Arabi (Buonanotte, m.73).
Osasuna: Andrés; Marc Bertrán, Rubén, Arribas, Damiá (Nano, m.69); Oier, Silva; Armenteros, Nino (Raoul, m.81), De las Cuevas; Kike Sola (Llorente, m.87).
ÁRBITRO: Velasco Carballo (madrileño). Roja a Nano en el 79 tras hacerle penalti a Brahimi. Amonestó a Oier (m.16), Aranda (m.45), Recio (m.48) y Marc Bertrán (m.76).
GOLES: 1-0 (m.23): El Arabi 2-0 (m.80): Siqueira 3-0 (m.93); Buonanotte.
Foto: noticiasdenavarra.com






